Una línea cambia: nuevos productos, nuevos formatos, nuevas exigencias. Su software tiene que cambiar con ella. Programamos y actualizamos el control de sus máquinas y las pantallas con las que trabajan sus operarios.
Póngala en marcha y abra el armario. El alimentador, la bobina de film y las mordazas tienen que ir sincronizados; detrás están el PLC con sus tarjetas, un variador por servo y la pantalla donde el operario elige la receta y ve la velocidad. Ese es el software que programamos y mantenemos.